Bauhaus Dessau y el diseño del lenguaje universal


Fundada en 1919 por Walter Gropius, la Escuela Bauhaus se muda en 1925 a Dessau. Icono de la modernidad, el edificio serviría de espacio para la escuela que era radical y provocativa: nuevas formas de educación y entrenamiento en el área de la arquitectura, del arte y del diseño, teniendo como principio básico el del diseño intuitivo y el de la experimentación.

Habiendo terminado la Primera Guerra Mundial, Gropius sabía que se venía una nueva era, y para ello se necesitaban nuevas soluciones para vivir. El edificio de la escuela da una sensación de brillo, de espacio y de transparencia. Sus enormes fachadas de vidrio permiten ver el funcionamiento interior. El complejo consta de un ala de taller de tres pisos, otro también de tres pisos para la escuela vocacional y un edificio de estudio de 5 pisos. Los primeros dos se conectan por un edificio de una sola planta donde se encuentran espacios comunes (auditorio, escenario, comedor). No hay una vista central o principal del edificio, sino que al ser alas asimétricas, la forma del complejo sólo puede captarse moviéndose alrededor del mismo.

Las Master Houses, a unos minutos a pie del edificio principal, fueron diseñadas para los maestros de la escuela y sus familias. Eran considerados prototipos de este modernismo blanco, y le dieron a Gropius la oportunidad para implementar sus ideas: arquitectura modular, funcionalidad, luz y elementos y construcción estandarizadas.


 

En 1932, la escuela se vió obligada a cerrar como resultado de la presión de los nacionalsocialistas, que habían ganado las elecciones municipales. Durante la guerra, el complejo fue bombardeado y recién fue restaurado por primera vez en 1972. Luego de que fuera declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, continuaron con medidas de renovación que se completaron en 2006. 

Aunque su existencia fue corta, sigue moldeando el mundo en el que vivimos. Los artistas reimaginaron el futuro, la manera de aprender y la manera de vivir, y con ellos formularon un lenguaje de diseño universal. Su principio era el diseño intuitivo, y planteaban nuevos acercamientos a la educación, donde la arquitectura, la pintura, el diseño eran desarrollados y explorados. Las nuevas formas de entrenamiento y educación, incluían técnicas básicas de arts&crafts y experimentación en formas, colores y materiales.

Con una actitud de vanguardia, libre y progresista, la escuela se presentaba como radical y provocativa, y era este espíritu innovador que la hacía única. 100 años después, los ideales de la Bauhaus siguen siendo relevantes; y son continuados y desarrollados por la Universidad de Weimar, la cual combina artes, ciencias y técnicas.


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